La mayor parte de la gente con EM, como todos los demás, tiene que luchar contra el desánimo de vez en cuando. Hay gente que no es consciente de estar desanimada, pero se encuentra con que, por ejemplo, sus hábitos alimenticios van cambiando. Algunas intentan dejar su actividad laboral durante un tiempo, o tienden a pensar que no tiene sentido consumir en actividades cotidianas la energía que tanto les cuesta acumular.
Muchas veces el abatimiento e incluso la desolación, en este sentido, forman parte del proceso doloroso, pero también pueden ser de ayuda a la hora de aceptar una enfermedad como la EM. Esta aceptación contribuye a que la persona pueda enfrentarse con más fuerza a nuevos desafíos.
No se puede eliminar el estrés y la depresión de la vida de nadie, y no debe sentirse culpable si no puede con todo de vez en cuando. Aún así, puede guardarse varios trucos en la manga.
Se debe a sí mismo y a sus seres queridos el esfuerzo de mantener una actitud positiva y volver a recuperar un estilo de vida agradable. Con unas estrategias sencillas, que puede incorporar a su rutina diaria, podrá superar la depresión y la inestabilidad emocional.
Consejos para devolver la felicidad a su vida
- Dedique unos 15 minutos a un ‘tiempo silencioso diario’ –relájese, escuche música o haga ejercicios de relajación como la respiración profunda, el yoga o la meditación. Quizás alguno de sus seres queridos necesite hacer lo mismo.
- ‘Yo sí puedo’, y no ‘Yo no puedo’ – preste atención a las cosas que aún puede hacer y disfrute de ellas con total intensidad. No piense demasiado en los cambios negativos de su vida.
- Zonas libres de EM – identifique las zonas dentro de usted que la EM no tocará nunca: su sentido de humor, su gusto por la música, el arte, la naturaleza...
- Mírese de otra forma- identifique dentro de usted nuevas fuerzas y talentos, e intente participar en nuevas actividades. Incluso cabe la posibilidad de que la EM haya dado una nueva perspectiva a su vida, como nuevos amigos e intereses.
- Planee actividades agradables, pero pequeñas. Concéntrese en hacer las cosas que le gusten para olvidar los problemas.
- Orientación y psicoterapia– Merece la pena probarlos si cree que necesita que le echen una mano. Muchas veces proporcionan un punto de vista objetivo, que no puede lograr por sí mismo.
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